viernes, 12 de diciembre de 2008

Yo ya no podré llevar a mi hijo al Calderón …

Uno, que empieza ya a tener una cierta edad, recuerda como hace muchos años sus tíos y su abuelo le llevaron al Calderón. Recuerdo que era un partido amistoso contra el Toledo, no recuerdo con motivo de qué, y que ganamos cinco a cero. Eran los tiempos de Reina, de Luiz Pereira, de Ayala, de Leinvinha, de Rubén Cano…

Y uno siempre se prometió a sí mismo, que llevaría a sus hijos al Calderón, que nada más inscribirlos en el Registro Civil, iría al Calderón a hacerlos socios del Atleti y que les pagaría el abono siempre que ellos quisiesen y hasta que fuesen independientes económicamente.

Pues bien, cuando uno se acerca peligrosamente a esa edad en la que debe decidir si tiene hijos “ya” o abandona esa idea definitivamente, le acaba de quedar muy clara una cosa: ya no podrá llevar a sus hijos al Calderón. Podré hacerlos socios del Atleti, llevarlos al fútbol y pagarles su abono pero yo ya no podré llevar a mis hijos al Calderón.

A ese estadio, que a nadie se le olvide nunca, construido con las cuotas de los padres y los abuelos de muchos de los actuales socios. Y un estadio que van a vender aquellos que se “han hecho con él” de forma ilegal, como ha dictaminado la justicia. Prescrita pero ilegal. Se apropiaron indebidamente del Club y, en consecuencia, del estadio y parece que ahora tienen potestad para venderlo. Es decir, yo compro una sociedad, la justicia demuestra que de forma fraudulenta pero sigo teniendo potestad para vender sus activos. ¿Alguien me lo explica?

Y, hace muchos meses, cuando se suponía que el traslado a la Peineta nos supondría un alivio para la ruina económica que padeemos (lógicamente, sin entrar a valorar quién es responsable de esa ruina) y cuando me preguntaban por mi opinión, yo siempre respondía lo mismo: “Ojala el traslado a la Peineta palie nuestra deuda y nos haga tener un equipo competitivo pero es que no me fío de las manos que gestionarán ese dinero que recibiremos”

Pues cuanto más cuando parece que el Atlético no recibirá un solo euro por la operación sino que encima puede que nos cueste dinero.

Todo es una mentira: ¿Qué sentido tiene dejar tu estadio en el centro de Madrid para irte a las afueras? Dicen que tiene mejores accesos. Si es así: ¿porqué la Delegación del Gobierno prohibió una manifestación a la que se suponía que podían ir un máximo de 2.000 personas “porque la zona no tenía capacidad para recibir tanta gente”? ¿Cómo cabrán entonces 70 u 80.000? ¿Se ha preguntado alguien que ocurrirá los domingos, a la salida del fútbol y con la M-40 colapsada con las vueltas de fin de semana? Hablan de la explotación comercial de las tiendas del estadio: ¿Permite el movimiento olímpico este tipo de explotaciones? ¿No se explotaban las del Vicente Calderón? ¿Realmente alguien se cree que esos ingresos sean una parte tan trascendente del presupuesto de un club?

Todo es una estafa (otra más) y una mentira (otra más). Cuántas vemos habremos oído aquello de que volver a la Champions, vender a Torres y vender el Calderón eran la solución a nuestros males y las vías para volver a tener un equipo entre los mejores de Europa. Pues ya vendieron a Torres, ya volvimos a la Champions y seguimos igual. Exactamente igual. Y hoy firman definitivamente la venta del Calderón. Y seguiremos igual. Bueno, no, peor. Porque ahora ya no tenemos ni patrimonio. Nos lo han vendido.

Y todo esto con la complacencia, el consentimiento y el aplauso de las autoridades municipales que tiempo habrá para hablar de ellas.

Y todo esto con el silencio cómplice de la afición, aquella que nunca critica a los que llevan más de 20 años saqueando el club y a los que hoy le han dado su tiro de gracia definitivo. Y aquella que cuando alguno (el que esto suscribe o algunos otros, “solo unos pocos”) protesta, le dicen cosas del estilo de “a protestar, al Bernabeu” o “si voy a poner yo el dinero” …

Hoy, en mi cabeza y en mi corazón, se clavan como puñales las frases de Gil Marín, hace unos años, “Venderemos a Torres y el estadio, aunque tengamos que ir al Calderón con tanquetas” y de Cerezo, hace unos meses, “yo pensaba que el traslado a la Peineta nos reportaría algún dinero pero parece que no será así”.

Yo ya no podré llevar a mi hijo al Calderón …

6 comentarios:

David dijo...

Ánimo aqui en el Espanyol sabemos bien lo que es perder un estadio, y por lo visto el atleti se va al estadio olímpico....con sus pistas....eso mata al fútbol. Por cierto he leido que el estadio pasará a ser propiedad del atleti, estoy en lo cierto?.
Un saludo.
http://sentimientoperico.blogpspot.com

London dijo...

Hola,
A mi irme del Calderón no es lo que más me importa. Me da mucha pena porque ahí he estado desde 1983 pero hay que reconocerlo, el estadio se ha quedado viejo y es incómodo. El problema no es irse a otro estadio, lo han hecho el Arsenal, Ajax, Bayern y lo harán Valencia, Athletic, etc. No pasa nada.
El problema es sin duda quienes hacen el cambio. Como bien dices venden algo que no es suyo y que han pagado otros. Sinceramente no se qué podemos hacer los aficionados al respecto, podríamos montar la parda pero a los giles no les va a importar. No olvides que son delincuentes y que su padre ya salió de la cárcel tan pancho con 80 muertos a sus espaldas...nada les va a impedir hacer lo que les venga en gana.
Lo realmente vergonzoso es que el ayuntamiento con su alcalde a la cabeza se haya sentado a negociar con unos tipos que tienen una sentencia por apropiación indebida. Eso es lo realmente jodido, que el ayuntamiento ha pasado de las dudas y reticencias de más de 50,000 de sus ciudadanos que pagan impuestos y esperan que se les tenga en cuenta. Y todo porque Gallardón tiene su particular erección con el tema de los JJOO.
Personalmente espero que no se los den a Madrid.

miguel diaz dijo...

Mi primer partido en el calderón lo vi contra el Depor. No recuerdo la temporada, ni la alineación. Pero si recuerdo que Luis metió algún gol y el profundo olor a puro que impregnaba todo el estadio.

Mi Atleti era el equipo de mi barrio, recuerdo el ruido de los cascos de los caballos de los “grises” los domingos a las cuatro de la tarde por la entonces adoquinada Virgen del Puerto.

Recuerdo el suelo lleno de carnés cuando perdíamos y cómo el lunes estában todos en las oficinas de “barquillo” sacándose un carné nuevo porque se le había “perdido”.

No supimos hacerlo mejor. Entre todos consentimos que esto sucediera. Un abrazo. miguel

fernando dijo...

Un paso en la destrucción del club At.Madrid. EStos dos tipos indeseables lo están consiguiendo y la afición no hace nada. Un abrazo.

London dijo...

A mi sinceramente me hace mucha gracia todos los comentarios de que hemos permitido que esto pase, que no hemos hecho nada, etc, etc.
Decirlo me parece fácil, ahora encontrar una solución eficaz ya es otra cosa.
Porque si ni el estado ha sabido evitar que estos ladrones se queden con el club no se qué se pretende que haga la gente de a pie que con llegar a fin de mes tiene bastante.

Juanma dijo...

La afición en tiempos de Vicente Calderón montaba unos pollos del copón por partidos ínfimos y hoy día desde hace muchos años no mueve ni el culo,no ya por la venta de torres,el Manzanares es que no hace pañoladas o pita por malos partidos y eso no tiene que ver con no llegar a fin de mes,¿o es que la afición del Madrid,del Betis,del Athetic si llega? quizás sea cuestión de calidad y autoexigencia

Es posible que la bajada de precios cuando descendimos hozo que llegara gente distinta,nueva y muy joven que no conocía la historia y grandeza de este club,aquí hoy día solo prima animar,animar y animar y si no lo haces te critican y era mal Aletico.

La prensa tiene muchisima culpa,pero hay cosas que no hacen falta que te las digan para que protestes.

Es muy triste que ayer nadie levantara la voz y los que lo hicierón er para celebrar que quedabamos por encima del Madrid después de DIEZ AÑOS,y no debería hacer falta nadie,ni Salvemos el Calderón,ni Señales de Humo para que la gente proteste.
Por mi parte que con su pan se lo coman y como decíamos en nuestro comunicado:
Pero algo debimos hacer mal si la mayoría de esa afición y de esas peñas a quienes nos dirigimos dan por bueno el traslado. Quizá cuando finalmente se encuentren fuera de sitio en su nuevo estadio, la deuda no solo no haya disminuido sino quizá haya aumentado, las prometidas estrellas que vendrían de la mano en la operación nunca lleguen, los monumentales atascos de la M-40 les impidan llegar a tiempo del partido y lo que hoy es el Estadio Vicente Calderón se haya convertido en un lago, les deseamos que echarle pan a los patos que en él habiten, les sirva como terapia para aliviar el remordimiento que quizá les produzca no haber luchado un poco más por lo que un día fue su casa.

Saludos y felicidades Vicente por esta estupenda columna