miércoles, 9 de abril de 2008

Fútbol en estado puro

Impresionante el partido disputado anoche entre Liverpool y Arsenal en Anfield Road. Para ponernos en antecedentes, decir que era la vuelta de los cuartos de final de la Champions y que el partido de ida, disputado en el Emirates Stadium del Arsenal, había concluido con empate a 1.


Se enfrentaban dos estilos diferentes: el del juego de toque y combinación, bonito y preciosista, no exento de efectividad del Arsenal y el de la presión, la marca y la salida rápida del Liverpool. Vistas las características de ambos y que el 0 a 0 favorecía a los reds, uno pensaba que o bien el Liverpool conseguía amarrar el empate inicial y el partido era un tostón o el Arsenal marcaba con lo cual tenía grandes posibilidades de pasar la eliminatoria. Pues ni lo uno ni lo otro.

Marcó el Arsenal relativamente pronto y uno pensó que lo tenía todo de cara para pasar a semifinales. Pero empató el Liverpool en un gran cabezazo de Hyypia y el partido entró en una fase de equilibrio en la que daba la sensación de que sólo un destello de clase podía "librarnos" de la prórroga. Y llegó el destello, vaya que si llegó: un balón que recibe de espaldas en el área Fernando Torres, se da la vuelta rodeado de defensas y clava un zapatazo tremendo en la escuadra izquierda de Almunia. Y lleva 29 este año. Hay que ver lo "limitado" que era este chico.

Y parecía que el orden defensivo del Liverpool haría el resto. Pero apareció Theo Walcott. ¿Porqué no salió antes? De hecho, ¿porqué no juega más? Decía que apareció Walcott para hacer una jugada magistral, de las que se ven una cada mucho tiempo, y permitir a Adebayor empatar la contienda y poner por delante, por aquello del valor doble de los goles en campo contrario, al equipo londinense en la eliminatoria.

Y entonces parecía que todo estaba de cara para el Arsenal. Pero apenas un minuto después una internada de Babel acabó con un penalty cometido por Kolo Touré que a uno le pareció muy claro en directo pero que la prensa inglesa (y algunas otras crónicas) tachan de "controversial". Y como en ese punto coincide la mayoría, pues uno se equivoca. Y Gerrard fue a por la pelota. Y en ese lanzamiento estaba gran parte de la eliminatoria. Si marcaba era muy probable que el Arsenal ya no tuviera fuerzas para remontar una vez más. Si fallaba, el resultado en contra y el mazazo moral que hubiese supuesto, hubieran sido dos losas muy difíciles de levantar para los reds. Y marcó. Y marcó como marcan los grandes. Por la escuadra, con una seguridad pasmosa cuando te juegas pasar a las semifinales de la Champions.

El cuarto gol del Liverpool, marcado por Babel en una contra con el Arsenal ya volcado fue el colofón a un gran partido de fútbol, a un encuentro lleno de fuerza, intensidad, lucha, nobleza y, porqué no decirlo, de grandes destellos de calidad. Un tipo de partido que, por muchas razones, es complicado que veamos en España

4 comentarios:

Patrick Everet dijo...

Puffff... y yo me perdí el partido...

Mierda de entrenamientos...

Buen post!!

Juan José Mateo Socorro dijo...

Lo de ayer fue impresionante. Un monumento al buen fútbol. Da envidia ver cómo se lo pasan los ingleses...

Saludos

P.D. Ni contigo ni sin ti vuelve: www.ncnst.blogspot.com

Billie dijo...

Dos cosas. Sobre Torres es evidente que no se hizo ningún negocio con venta (27 millones más Luis García). Hoy Torres debe valer más 40 y Luis García dudo que llegue a 2. Sobre el partido, sólo de pensar que el Atleti puede jugar contra estos equipos el año que viene me produce escalofríos... la paliza que nos pueden dar cualquiera de ellos. Saludos.

La quinta del Buitre dijo...

La verdad es que después de ver la primera media hora del Arsenal, nadie podría barruntar que el Liverpool pudiera salir adelante. Fue el empate de Hyppia, una acción aislada, el que metió a los de Benítez en el partido.


Un abrazo, amigo.