lunes, 16 de octubre de 2006

Sobre la intolerancia en el fútbol

Vuelvo después de este puente del Pilar y me encuentro con innumerables asuntos sobre los cuales escribir: las lesiones de Maxi y Petrov y sus consecuencias para la temporada del Atleti, la polémica creada en torno a la lesión de Maxi y las relaciones entre clubes y federaciones nacionales, el arbitraje del pasado sábado en el partido Atlético de Madrid - Recreativo de Huelva, el inicio de temporada del Real Madrid ... Muchas cosas sobre las cuales iré escribiendo en los próximos días.

Pero quiero pararme hoy, porque me parece lo más importante de todo, en dos comentarios aparecidos en el post anterior. En el primero, que procederé a borrar lo antes posible y a raíz de la lesión de Maxi aparece un individuo (como no podía ser de otra forma, de forma anónima) insultando a los aficionados del Atlético de Madrid, insultando a Maxi por ser sudamericano (si este individuo es aficionado a algún equipo, pocos hay sin jugadores de Latinoamérica) e insultando a Salanova que sólo pretendía, como hacéis muchos, dar su opinión y enriquecer así este blog y la blogosfera en general.

Como contrapunto, le responde otro usuario anónimo (si lees esto, me gustaría saber quien eres para darte las gracias de forma más personal) expresando su más absoluta repulsa por el comentario anterior. De verdad te digo, usuario anónimo, que tu mensaje es de las mejores cosas que he recibido desde que llegué a la blogosfera. Expresas perfectamente el sentimiento y el respeto que debe presidir esta comunidad, por encima de colores y forofismos que, dicho sea de paso, cada uno tendrá los que tenga. Pero lo que no debemos de caer nunca es en el insulto, la descalificación y la falta de respeto.

Se que es difícil luchar contra estos elementos (más allá del simple borrado de comentarios) pero desde esta humilde tribuna pida ayuda para erradicar a estos blog-hooligans que nada aportan y tanto enmierdan.

4 comentarios:

Salanova dijo...

Muy bien dicho Vicente.
Saludos

Iván López-Baltasar dijo...

Es lo que tiene escudarse detrás de un anónimo. Lo que no saben la mayoria de éstos descerebrados es que todo tiene un límite, y que si lo rebasan, pueden tener problemas. ¿O acaso os creeis que sois realmente anónimos?

Iván López-Baltasar dijo...

Es lo que tiene escudarse detrás de un anónimo. Lo que no saben la mayoria de éstos descerebrados es que todo tiene un límite, y que si lo rebasan, pueden tener problemas. ¿O acaso os creeis que sois realmente anónimos?

Iván López-Baltasar dijo...

Es lo que tiene escudarse detrás de un anónimo. Lo que no saben la mayoria de éstos descerebrados es que todo tiene un límite, y que si lo rebasan, pueden tener problemas. ¿O acaso os creeis que sois realmente anónimos?