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sábado, 14 de agosto de 2010

Una Supercopa devaluada

Mientras echo un vistazo al Mallorca - Atlético de Madrid del Ciudad de Palma, no quisiera pasar por alto el partido de ida de la Supercopa de España que se disputa esta noche entre Sevilla y Barcelona y todo lo que la rodea, empezando porque Pep Guardiola, técnico azulgrana, decidió ayer no convocar a ninguno de los mundialistas, hasta ocho, de su plantilla.

Nunca me cansaré de repetir que el tema de los calendarios en el fútbol, tanto a nivel internacional como en España, parece hecho por auténticos incapaces. ¿Cómo puede ser que justo un mes después de haberse disputado la final de un mundial haya partidos se selecciones? Los jugadores españoles, después de proclamarse campeones del mundo el pasado 11 de julio, tuvieron que desplazarse a México el pasado miércoles a disputar un amistoso que, como cabía esperar, resultó de chiste. Cierto es que la FIFA propone esas fechas para las selecciones y que cada Federación es muy libre de fijar partido o no pero aquí entramos en el afán recaudatorio de la Real Federación Española de Fútbol (no se me ocurre otra razón).

Y es esta Federación la que manda a los internacionales a México recién llegados de sus merecidas vacaciones y sin haber completado ni un entrenamiento, la mayoría de ellos. Y es esta misma la que, con las apreturas que hay siempre en el calendario, sobre todo, en años de Mundial o Eurocopa, sigue insistiendo en disputar la Supercopa de España a doble partido. En el caso de este año, el partido de ida, hoy, se disputará un mes y tres días después de la final de Mundial. Conclusión: ninguno de los internacionales del Barcelona y la competición, devaluada.

¿No es mucho más normal jugarla a partido único, como se hace en toda Europa, en el campo de uno de los contendientes (a sortear) o establecer una sede fija para una serie de años? Se ve que no ... y así, pasa lo que pasa.

jueves, 20 de mayo de 2010

Hemos perdido

Perdió ayer el Atlético la final de la Copa del Rey ante un Sevilla que metió un gol al princpio y, muy fiel al estilo de su delegado (el ínclito Cristóbal Soria), se dedicó el resto del partido a perder tiempo, organizar tanganas, jugar al límite del reglamento (pero por fuera) ... Todo ello con la anuencia y complicidad de un Mejuto González que no supo (o no quiso) cortar ese juego.

Antes del partido, percibía en la afición y en los medios de comunicación la sensación de que, habiendo ganado la Europa League, la temporada ya estaba "hecha", que era una buena temporada, que la final de Copa era "un regalo" y que, en cierto modo, no pasaba nada si se perdía. Sensación que no me gustaba nada y que espero no se trasladase a los jugadores.

Y después del partido, pues más de lo mismo: que si hay que estar orgullosos del equipo (totalmente cierto), que si es mejor perder así que ganar como ganó el Sevilla (mucho más cierto, el fin no justifica los medios, al menos para mí), que si lo de la afición es para quitarse el sombrero (fiel, más que ninguna en el mundo; pero me reitero en que no es buena) ...

Pero hay un pequeño detalle que parece olvidarse: y es que HEMOS PERDIDO, que no somos campeones. Y es verdad que sentí asco cuando Navas sentenció el partido y no volví a mirar la tele. Y por primera vez en más 20 años que llevo viendo finales de Copa, no quise ver cómo le entregaban la Copa al campeón porque no entiendo el fútbol de esa forma.

Todo eso es rigurosamente cierto. Pero las lágrimas de alegría del miércoles pasado se transformaron en lágrimas de rabia y pena ayer porque el Atlético perdió. Y eso no lo compensa nada. Al menos, a mi.

martes, 3 de marzo de 2009

El soprendente caso del fútbol español

Corría el año 2.006: en el mes de mayo, el Barcelona se proclamaba campeón de Europa tras vencer en la final al Arsenal y el Sevilla conquistaba el título de la Copa de la UEFA tras pasar por encima de otro equipo inglés, el Middlesborough. Ese mismo verano, la selección española de Luis Aragonés añadía una nueva muesca en su serie histórica de fracasos en grandes competiciones al caer en los octavos de final el mundial de Alemania ante la Francia de Zidane.

Dos años despuñes, este pasado verano, España se proclamaba campeona de Europa de selecciones nacionales haciendo un fútbol que maravilló al resto de Europa. Pero no fue sólo ese campeonato: España ya venía avisando meses antes de lo que era capaz y sólo el temor a nuestro tradicional miedo escénico ante una gran competición evitaba que echásemos las campanas al vuelo. La Eurocopa sólo fue la confirmación "con luz y taquígrafos" de lo que todos sospechábamos: de medio campo para adelante, España tiene, hoy por hoy, el mejor equipo de Europa. Y este dominio y este gusto por el buen juego no se quedó en Austria y Suiza: el juego de España sigue seduciendo a cualquier afinionado al fúbtol y obteniendo fantásticos resultados.

Y en esta situación de nuestra selección, en el punto más alto de su historia, coincide con uno de los momentos más bajos del fútbol español a nivel de clubes en Europa. En Liga de Campeones, si bien nuestros cuatro representantes se clasificaron para octavos de final, tres de ellos (Real Madrid, Atlético de Madrid y Villareal) empataron en casa el partido de ida teniendo cuesta arriba la vuelta a domicilio. Sólo el Barcelona, que sacó un empate en Lyon, parece tener asequible su pase.

Y en la Copa de la UEFA, la historia es aún más sangrante: con la eliminación de Valencia y Deportivo la semana pasada, el fútbol español no tendrá representantes en octavos de esta competición por primera vez en 14 años.

Cuando menos, sorprendente.

domingo, 13 de julio de 2008

Sobre nuestro esquema de juego

Resulta que, después de años de resistirse a la llegada de un media punta o de un jugador que ocupe la posición más adelantado del rombo, Javier Aguirre habría solicitado ese jugador a la directiva en aras de “tener más alternativas de juego el próximo año” y reconociendo que “el año pasado pudo haber dado algo más al equipo”.

Cuando surgieron hace unos días los rumores de que el Atlético habría hecho una millonaria oferta por David Silva, uno siempre pensó que Aguirre quería a Silva como alternativa para la banda para jugar con un pivote defensivo – Assunçao – y dar entera libertad a Raúl García.

Y es que uno no acaba de ver – y menos con Aguirre – a este Atlético jugando en rombo con un jugador tipo Diego, por poner un ejemplo. Creo que con dos hombres de banda como Simao o Maxi, con mucha facilidad para incorporarse al ataque, no resulta del todo imprescindible este tipo de jugador.

Se que lo ideal sería poder jugar con Simao, Maxi, Forlán, Agüero y Diego, Silva o van der Vaart y a uno sería el primero que le encantaría jugar (y ganar) así. Pero, puestos a decidir, uno invertiría ese dinero en un buen jugador de banda – un extremo de los de antes – y otro buen lateral, -¿qué tal Monreal, el lateral zurdo de Osasuna?-.

Y para aquellos escépticos que piensen que es imposible jugar bien al fútbol sin un “punta de rombo” o sin un conductor de juego como tal, les retaría a que me dijesen quien era ese jugador en el Villareal “Post-Riquelme” o en el Sevilla que se ha inflado a ganar títulos en los últimos años.

miércoles, 7 de mayo de 2008

El verdadero morbo no está en el pasillo

Tras el título de Liga conseguido por el Real Madrid el pasado domingo, mucho se ha hablado y se seguirá hablando hasta del pasillo que ..... (ponga cada uno el verbo que quiera) ..... los jugadores del Barcelona esta noche en su visita al Santiago Bernabeu.

Pero, por mucho que un Madrid - Barça tengo unos tremendos condicionantes mediáticos, uno piensa que el morbo no está ahí. Si nos ceñimos al clásico uno es de la opinión de que la pregunta no es si Eto'o y Deco forzaron la tarjeta para no hacer el pasillo. La pregunta es si camerunés y brasileño y, por ende, la plantilla del Barça dan ya por perdida la segunda plaza en favor del Villareal. ¿O es que Deco y Eto'o se ven fuera de esta Barça y les da lo mismo jugar la previa de la Champions o no jugarla?

Pero si nos escapamos de toda la parafernalia mediática, existen dos partidos que acaparan muchas más dosis de morbo que el clásico. Uno se disputa en Mestalla, con Valencia y Zaragoza, dos equipos hechos para clasificarse para Europa, a dos y un punto, respectivamente, del descenso. Y a falta de tres jornadas para el final, esto es muy peligroso ya que sabemos por experiencia pasadas, que este tipo de equipos no saben desenvolverse cuando se ven implicados en estas lides.

Y el otro partido se disputa en Santander, entre Racing y Sevilla, con los dos equipos tratando de asaltar la cuarta plaza del campeonato, que da acceso a la fase previa de la Champions. El Atlético, mientras, mirará con suma atención lo que ocurra esta noche en el Sardinero.

Pero que nadie se equivoque: si el Atlético no gane mañana al Español en Barcelona, de nada servirá el resultado de hoy. Una victoria del Atlético junto con un empate de Racing y Sevilla dejaría a cántabros y sevillistas a cuatro y cinco puntos del Atlético. Faltando seis por disputar, la debacle habría de ser terrible. Y caso de victoria de uno de ellos, el otro quedaría (casi) eliminado de la lucha, matemáticamente el Sevilla y virtualmente el Racing.

Pero caso, de perder el Atlético, podría ser igualado o superado por el que gane. Así que, mucho cuidado con mirar lo que hacen los demás y no nuestro ombligo, máxime este año que partimos con ventaja y dependemos de nosotros mismos.

Y, por cierto, morbo también en Getafe, donde los madrileños tras una temporada espectacular, están a dos puntos del descenso y se juegan gran parte de sus opciones esta noche frente al Almería.

martes, 29 de abril de 2008

El Atlético y los grados de libertad

En la ingeniería y en casi todos los órdenes de la vida, cuando uno empieza un proyecto, suele hacer unas previsiones y marcarse unos objetivo ya sea de ingresos o de margen. Pero también es conveniente provisionar el proyecto (tener algunas reservas) tanto en tiempo como en dinero a fin de que los posibles imprevistos que haya a lo largo de la vida del proyecto no resulten un obstáculo insalvable a la hora de cumplir los objetivos iniciales. Si las previsiones iniciales se cumplen, uno suele concluir el proyecto con unos resultados incluso mejores de los inicialmente planteados. Caso de no ser así, lo provisionado debe permitirnos alcanzar el objetivo mínimo.

Estas provisiones también suelen recibir el nombre de "grados de libertad". Al inicio de los proyectos, tenemos muchos grados de libertad. Si las cosas van saliendo bien, mantenemos los grados de libertad y podemos acabar obteniendo unos resultados sensiblemente mejores de los previstos. Pero, si las cosas comienzan a torcerse, uno tiene que ir echando mano de los grados de libertad para alcanzar los objetivos. Y si las cosas se tuercen definitivamente, llega un momento en esos grados de libertad se acaban y uno se ve obligado o bien a no fallar más o bien a tener que redefinir a la baja los objetivos del proyecto.

Pues en el fútbol sucede algo parecido. Cierto es que, cuando se inician las Ligas, todos los equipos parten de una misma posición pero con distintos objetivos. El mejor o peor desempeño durante las primeras fases permiten a éste o aquel equipo provisionar más o menos puntos para la consecución del objetivo particular de cada uno.

Partiendo de la base de que el objetivo del Atlético este año era ser cuarto (quien nos ha visto y quien nos ve), durante la primera vuelta, los objetivos parciales se fueron cumpliendo (37 puntos en 19 partidos) y el equipo fue obteniendo uan serie de grados de libertad que le deberían haber permitido afrontar la segunda vuelta con bastante tranquilidad.

Pero el nefasto desempeño en la segunda fase de la competición (apenas 17 puntos en 15 partidos) ha hecho que, a falta de cuatro jornadas, los grados de libertad se hayan terminado. Ya no queda margen para el error. Cualquier error que se cometa en estas cuatro últimas fechas puede ser el detonante de que haya que revisar el objetivo a la baja, es decir, fijarlo en la Copa de la UEFA o aún más abajo, lo cual sería el enésimo fracaso de esta gerencia.

El Racing de Santander está a dos puntos y el Sevilla a tres. Dado que ambos tienen compromisos asequibles este próximo domingo, los cántabros antes el Murcia y los andaluces ante el Valladolid, cualquier fallo del Atlético ante el Receretivo de Huelva podría ser fatal.

Así que mucho cuidado habá que tener para no tener que revisar otra vez los objetivos a la baja, cosa que, por cierto, ha ocurrido en la inmensa mayoría de los últimos 21 años. ¿Tendrá algo que ver la gerencia?

lunes, 14 de abril de 2008

La calidad sin actitud no sirve de nada

El Atlético que salió ayer a Zorrilla parecía o bien que era campeón de Liga o bien que estaba en la zona media de la tabla sin opción de aspirar a nada. Parecía tener ya todo hecho en la competición, parecía que no se jugaba nada. Salió al campo una vez más (y ya son demasiadas) a ver "qué pasaba". Y, tras la jornada de ayer, el Atlético sigue cuarto pero con el Racing a un punto y el Sevilla a tres, motivos más que suficienes para salir a morder en cada partido desde el minuto 1.

Pero paso todo lo contrario. Pasó que el Valladolid, un equipo que pelea por no descender, le dominó y creó todo tipo de oportunidades. Y pasó que el Valladolid, un equipo que pelea por no descender, llegó a tener cerca de un 60 % de posesión de balón y a tener, según las estadísticas, el doble de oportunidades de gol y el doble de tiros a puerta.

La calidad sin actitud, al igual que la potencia sin control, no sirve de nada. Y esa fue la diferencia ayer en Valladolid y Atlético: la actitud. Mientras no tengamos actitud, no tendremos nada. Podremos ganar partidos, podremos conseguir logros puntuales pero no seremos nadie. Desde este blog, reclamo que alguien reflexione. Ya sea directiva, cuerpo técnico, jugadores o todos a la vez alguien debe darse cuenta de que éste no es el camino a seguir. Y de que lo primero que debe implantarse es una seriedad y una disciplina que impidan espectáculos tan lamentables como el de ayer. O como el del domingo pasado. O como el del otro y del otro.

Y un ejemplo muy claro de que hay algo que no funciona es el Innombrable. Se ha pasado toda la temporada "sin darle una patada a un bote". Ni estuve de acuerdo en su fichaje ni estoy de acuerdo en que juegue ahora pero es sorprendente su cambio de actitud. Ahora corre, lucha, mete la pierna y genera ocasiones de gol. Lo normal, dirán muchos. Pues, sí. Pero, ¿porqué no se le exigió antes?

Y, por cierto, empatamos a uno. Nos adelantamos con un golazo de Maxi que está muy lejos del jugador de hace dos años pero que siempre acaba apareciendo y ya lleva ocho goles este año. Y empató el Valladolid en el descuento con un gol en fuera de juego, dedicado a aquellos que dicen que el Atlético debe estar en Champions "por decreto".

P.D.: Dado que parece que no se cuenta con Seitaridis, ¿de verdad que no hay ningún lateral en la cantera mejor que Pernía? ¿De qué nos sirven los equipos base aparte de para hacer negocio?

jueves, 6 de marzo de 2008

El Getafe visita el estadio "da Luz"

Entre los ecos de la última jornada de Liga, las eliminaciones de Madrid y Sevilla de la Champions y la polémica lesión de Messi, está pasando un tanto desapercibido en el mundo futbolero el hecho de que el Getafe juegue esta noche la ida de los octavos de final de la Copa de la UEFA en Lisboa, ante el Benfica.

Y es cierto que, como dice Camacho, técnico lisboeta, "este Benfica no es el de Eusebio". Pero que a nadie se le olvide que el Benfica es uno de los tres grandes de Portugal y ha sido dos veces campeón y cinco veces subcampeón de Europa. Y eso quiere decir algo.

Y el Getafe es un equipo que lleva apenas cuatro años en Primera. Y de la mano de su presidente, Ángel Torres, alma mater del proyecto se ha ido consolidando año a año. Nunca ha pasado apuros para mantenerse. Alcanzó el año pasado su primera final de Copa. Va camino este año de alcanzar la segunda. Es el único equipo español vivo en tres competiciones. Es el único equipo español que sobrevive en una Copa de la UEFA donde ya han caído, de los españoles, Zaragoza, Villareal y Atlético.

Y hoy juega en Da Luz. Y a uno le gustaría estar en Lisboa. Jugando contra el otro equipo grande de Lisboa, el Sporting, que es lo que deberíamos estar haciendo si hubiésemos eliminado al Bolton, que es lo que deberíamos estar haciendo si fuésemos un equipo serio, que es lo que deberíamos estar haciendo si tuviésemos un presidente serio, como Ángel Torres.

Toda la suerte del mundo para el Getafe.

miércoles, 5 de marzo de 2008

La caída de un grande y la decepción en Nervión

Apasionante jornada la que nos deparó ayer la Liga de Campeones: Manchester, Arsenal, Barcelona y Fenerbahçe obtuvieron su clasificación a costa, respectivamente, de Olympique Lyon, Milan, Celtic y Sevilla.

Tras el empate a 0 de la ida en el Emirates Stadium, se enfrentaban en San Siro Milan y Arsenal en busca de una de las plazas para cuartos. Y un planteamiento magistral de Wenger dejó fuera a los milanistas: el Arsenal aguantó muy bien plantado las escasas acometidas italianas para acabar sentenciando en los minutos finales con goles de Cesc (inconmensurable su partido) y de Adebayor (tras jugada de Walcott, cuya velocidad destrozó a veterana defensa italiana). De hecho, los ingleses debieron sentenciar mucho antes.

Pero, al margen del excelente partido (y eliminatoria) del Arsenal, esta eliminación del Milán tiene mucho significado, no es una eliminación más. Es el final de una generación, es el final de un ciclo. El Milan es un equipo que, en los últimos años, ha condicionado su temporada a "su" competición, a la Champions. Ha "malvivido" en su Liga, peleando apenas por quedar cuarto y obtener plaza Champions y ha alcanzado sus mejores prestaciones cuando llegaban las fases decisivas de la máxima competición continental.

Pero esto acabó ayer. El Milan necesita una profunda renovación. Una renovación que no será un "partir desde cero". Ya quisiéramos muchos "partir desde cero" con Kaká y Pato. Pero para la defensa (con la excepción de Nesta) y gran parte del centro del campo ya han pasado sus mejores años. El gran Paolo Maldini se quedará con "sólo" cinco Copas de Europa.

Y en Sevilla, la gran decepción. Un equipo marcado por la desgracia y los cambios esta temporada que buscaba seguir codeándose con los grandes de Europa, tal y como había hecho los dos últimos años, pero esta vez, con mucho más mérito: en la Champions. Una derrota (que nunca debió producirse) por tres a dos en Turquía en el partido de ida. Un ambiente de gala en el Pizjuán. El Arrebato cantando en directo el himno del centenario sevillista sobre el terreno de juego en los prolegómenos ("... Es por eso que hoy vengo a verte, sevillista seré hasta la muerte, la Giralda presume orgullosa de ver al Sevilla en el Sánchez Pizjuán ...": Ni soy sevillista ni estaba allí pero se me puso la carne de gallina). Dos goles en los primeros diez minutos. Y un tercero como respuesta al primero de los turcos.

Pero no pudo ser. Me da la impresión de que el Sevilla se confió, que no fue del todo bueno marcar dos goles tan pronto y que, con el 2 a 0 y con el 3 a 1, vieron todo hecho. Y se llegó a la prórroga y las piernas ya no daban más de sí. Y se llegó a los penaltys. Y en ellos, el portero turco que se había "comido" dos de los goles del Sevilla durante el partido, paró tres. Y ahí murió la ilusión del sevillismo.

Dicen que los grandes equipos se hacen en las derrotas. Y la de ayer, tras haber ganado dos Copas de la UEFA consecutivas, ha debido ser dura. Muy dura.

miércoles, 31 de octubre de 2007

Sobre la visita del Sevilla y Juande Ramos

Llega esta noche el Sevilla al Calderón en un partido que se presume tenso y disputado. Ya lo fue en años anteriores con un Sevilla que era mucho más equipo que el Atlético - ver para creer-. Baste recordar los incidentes de hace dos temporadas o el partido del pasado año donde dos goles de Maxi en los últimos minutos dieron la vuelta a un partido que teníamos perdido. Este año, con el Atlético más o menos bien y con un Sevilla que es un equipo muy hecho, a pesar de los últimos acontecimientos, el partido promete.

Empezando por los acontecimientos vividos en el sevillismo, la espantá de Juande Ramos al Tottenham no deja de suscitar comenterios de todo tipo de los cuales no quiero mantenerme al margen. La cuestión me sugiere varias reflexiones:

  1. Me sorprende mucho aquella gente que me pregunta si yo no me iría de mi empresa si me pagasen diez veces más (o cinco o tres). Pues, sí, muy posiblemente, sí. Pero el argumento me parece tremendamente demagógico. Porque hay una diferencia fundamental entre los profesionales del fútbol -aunque es cierto que más en los jugadores que en los entrenadores - y un asalariado cualquiera: que ellos ganarán en un año mucho más de lo que yo pueda aspirar a ganar en toda mi vida.
  2. Por otra parte, sigo pensando que el momento no fue el adecuado. Es cierto que, entre la oferta del Tottenham en pretemporada (y la reunión que existió y que fue negada en su momento por Juande) y esta última, han pasado muchas cosas, demasidas cosas, en el club de Nervión pero creo que el manchego tenía ya decidida su marcha y que hubiera debido hacerlo en otro momento.
  3. También me resulta curioso que el mercado de los entrenadores no deba estar sometido a una regulación similar al de los futbolistas. ¿Se imagina alguien que cualquier club pueda llevarse a la estrella de otro cuando se llevan disputadas apenas 8 jornadas de Liga? Pues con los entrenadores debería pasar lo mismo. Recuerdo, hace años, un caso similar pero aún más grave: el Español acababa de contratar a Marcelo Bielsa y, con apenas dos jornadas de Liga disputadas, la Federación argentina le ofreció el cargo de seleccionador. Si no parece muy de recibo que lo haga un club, indignante es que lo haga una Federación que debe estar para velar por los intereses de los clubes en particular y del fútbol en general.
  4. En lo que único que le doy la razón a Juande Ramos, aunque esto no deba ser utilizado como excusa, es en que los clubes, cuando quieren, también te dan la patada.

Y el Atleti, ¿qué? Pues es el Atleti de este año un equipo con multitud de cosas buenas y multitud de cosas malas: básicamente, tiene una cantidad infinita de recursos en ataque y una cantidad infinita de lagunas en defensa. Pero hay una diferencia muy sustancial con relación a otro años: la ilusión y la expectativa. Otros años daba mucha pereza acercarse por el Calderón para no ver absolutamente nada, salvo a Fernando Torres. Este año siempre sospechamos "que pueda pasar algo". Y la mayoría de los domingos, pasa. Y eso es razón más que suficiente para acudir.

lunes, 29 de octubre de 2007

Nervión, punto de (des)encuentro

Se enfrentaban ayer por la noche, en el partido que cerraba la 9ª jornada de Liga, Sevilla y Valencia en el Sánchez Pizjuán. Y lo hacían en un encuentro marcado por ciertos condicionantes que iban más allá de lo estrictamente deportivo y que se personalizaban en los ocupantes de los dos banquillos: el sevillista, ocupado ya por Manolo Jiménez, tras la marcha de Juande Ramos, y el valencianista, ocupado, por última vez, por Quique Flores.

En Sevilla, las aguas bajaban revueltas hace meses y ni siquiera los títulos habían logrado suavizar las relaciones (posiblemente, las hayan enrarecido más) entre el presidente (del Nido), el director deportivo (Monchi) y el entrenador (Juande Ramos). La no renovación del contrato de Juande con el Sevilla, los desencuentros públicos entre presidente y entrenador y los numerosos rumores de extraordinarias ofertas (Tottenham a principio de temporada, Chelsea tras el cese de Mourinho, incluso, la selección nacional) hacían prever que la vinculación de Juande con el Sevilla tenía fecha de caducidad: junio de 2.008. Pero, como cabía sospechar, la derrota del Tottenham ante el Getafe en UEFA precipitó los acontecimientos y Juande marcha camino de White Hart Lane. Y yo me pregunto: dado que la decisión parecía tomada, ¿no hubiese sido más oportuno hacerlo antes de comenzar la temporada?

En Valencia, también había numerosos problemas y el cese de Quique parecía cuestión de semanas. Quique parecía enfrentado con la directiva: su "guerra" con Carboni dejó al italiano "muerto" pero al técnico "herido de muerte". Parecía enfrentado con los jugadores: numerosos pesos pesados del vestuario reclamaban más diálogo. Parecía enfrentada con la afición que le exigía ganar, golear y jugar bien; algo, por otra parte, muy propio de la afición del Valencia (algún día escribiré un post sobre esto). Y parecía enfrentado consigo mismo: como decía Ángel Torres, "nunca se reía y parecía siempre enfrentado con el mundo".

En Sevilla, ayer, terminó una historia, la de Quique en el Valencia, y comenzó otra, la de Manolo Jiménez en el Sevilla. Nervión, punto de (des)encuentro.

martes, 9 de octubre de 2007

Afonso, “el otro” Alves

Llevamos en nuestro país varios años maravillados por el juego de Daniel Alves, el lateral derecho brasileño del Sevilla que tan grandes campañas está haciendo y que este verano estuve a punto de dejar el Pizjuán por el Bernabeu o Stamford Bridge.

Pero en el planeta fútbol, existe otro Alves, mucho menos conocido, también brasileño, de nombre Afonso (sin ‘l’, curiosamente). Goleador del Heerenveen, llegó al equipo holandés en el verano de 2.006 para cubrir la marcha de uno de mis goleadores preferidos (y tantas veces reclamado en este blog para el Atleti), Huntelaar, traspasado ese mismo año al Ajax.

Provenía de una Liga “menor” como es la sueca, en concreto del Malmoe y, en su primera temporada, anotó 34 en 31 partidos. Únicamente el coeficiente multiplicador que penaliza a la liga holandesa le privó de ser Bota de Oro europea. Dunga lo incluyó en la convocatoria de la Seleçao para la Copa América del pasado verano, lo cual le valió numerosas críticas por tratarse de “semi-desconocido”.

Sus 34 goles y esta convocatoria dispararon el interés de numerosos equipos punteros de Europa, entre ellos, el Sevilla. Pero el Heerenveen se negó a traspasarlo lo que provocó que el jugador se declarase en rebeldía. El pasado fin de semana, ante el Heracles, fue su primera convocatoria de esta temporada. Siete goles en el 9 - 0 de su equipo fueron su tarjeta de presentación. Una cifra de goles que no consiguieron en Holanda, por ejemplo, hombres como van Basten o van Nistelrooy.

Sospecho que el año que viene buscara nuevos horizontes. Eso sí, previo pago de una buena millonada.

martes, 22 de mayo de 2007

Envidia cochina

Se que a alguno le sorprenderá el título de este post pero es que uno es de los que piensan que aquello de la envidia sana es una milonga que alguien se inventó por ser lo que se ha dado en llamar "políticamente correcto". Para mí, la envidia sana no existe, existe la envidia y punto. O la envidia cochina, como se quiera llamar.

Viene esto a cuento de que, como conté el miércoles pasado, la final de la UEFA y la posterior celebración me pilló en Sevilla y alojado en el hotel que está pegado al Sánchez Pizjuán. Dejo aquí algunas fotos de lo que fue la celebración el miércoles por la noche:






Y me da envidia porque me gustaría que mi equipo estuviese ahí. Y me da envidia porque el Sevilla no tiene más socios que el Atleti, no tiene más ingresos por PPV, no creo que tenga más merchandising, no tiene más masa social, no tiene, ni de lejos, la misma historia ...

Pero tiene unos dirigentes que piensan en el equipo y en las necesidades del equipo, una dirección deportiva excelente y, entre ambos, hacen, año tras año, unos fichajes pensando en cómo reforzar el equipo y no en cómo embolsarse las mayores comisiones posibles.

En definitiva, unos directivos que piensan en el equipo y no en cómo enriquecerse. Y los resultados ahí están: ellos también se fueron a Segunda, volvieron un año antes que nosotros pero han sanido sobreponerse y hacer un proyecto deportivo coherente que ha sobrevivido sin inmutarse (todo lo contrario) a las millonarias ventas de Reyes, Baptista y Sergio Ramos. De momento, llevan dos copas de la UEFA. Y lo que vendrá. Lo dicho, envidia cochina.

jueves, 17 de mayo de 2007

El fútbol, desde otro punto de vista

Siempre pensé que la mayor rivalidad que había en España, entre equipos de la misma ciudad, era la del Madrid y el Atleti. Tres meses en Sevilla, por motivos laborales, me sirvieron para darme cuenta de mi error: la mayor rivalidad, sin duda, es la del Betis y el Sevilla.

Esta noche, también por asuntos profesionales, estoy en Sevilla y me reafirmo en esa idea: he visto el partido en mi hotel y la prçorroga en la calle, en un bar cualquiera y no se pueden ustedes imaginar la cantidad de verderones "pericos" o béticos españolistas que había, viviendo cada jugada del Español como si jugase el Betis de su alma.

Al acabar el partido, con la victoria en los penalties del Sevilla, media ciudad ha estallado de júbilo y la otra media se ha afanado (y soy testigo) de, con el gracejo sevillano, buscar mil y una excusas para minimizar el triunfo sevillista.

Lo peor de todo, aunque a uno no le caen bien ni Sevilla ni Español, ha sido ver la cara de los seguidores españolistas porque uno, será un sentimental, pero ver las caras de los afinionados de los equipos derrotados en una final, le da una pena infinita. Sobre todo, en el caso de un equipo como el Español, un equipo de lo que podíamos llamar clase media, que ya ha perdido dos finales de UEFA.

Bueno, no, lo peor de todo de todo es que el hotel de uno está junto al Pizjuán y no se yo a qué hora podré dormirme esta noche. En fin ...

jueves, 1 de marzo de 2007

De derby a derby, y lloro porque me toca

Cuando todavía no se me ha pasado mi frustración por el derby del pasado sábado entre el Madrid y el Atleti (de hecho, va en aumento y la semana que viene, con más tiempo, prometo contar algo más), no puedo dejar de detenerme en los desagradables hechos acontecidos anoche en el Benito Villamarín (aunque ahora lo llamen Manuel Ruiz de Lopera).

Entiendo que el botellazo a Juande Ramos y la consecuente suspensión del partido no son más que la consecuencia del lamentable cruce de declaraciones y desplantes que han protagonizado los directivos de ambos equipos durante el último mes. Ahora, todo el mundo, ellos los primeros, se llevarán las manos a la cabeza y prometarán todas las medidas habidas y por haber para detener al descerebrado y para impedir que algo así vuelva a suceder.

Y no digo yo que eso esté mal. Llega tarde (como siempre en estos casos) pero no está mal. No está mal si de verdad se toman. Porque en este país se ha dado un botellazo en la cabeza a Hugo Sánchez en Mendizorroza en un partido de Copa, ha muerto un niño por el lanzamiento de una bengala en Sarriá, se ha tirado la cabeza de un cochinillo en el Nou Camp, se ha tirado una botella de whisky en el Calderón ... y ¿ha pasado algo? Sólo relato los hechos más significativos que me vienen ahora a la cabeza pero ¿se ha tomado alguna medida real?

Lo que sí que está mal es llevar semanas creando el calvo de cultivo adecuado para que a un animal, al cual no pretendo justificar, se le "ocurra" cometer semejante tropelía. Pero si no necesitan ayuda!!!!

A este tipo de personajes (al agresor, me refiero) había que prohibirle la entrada a un campo de fútbol para el resto de su vida, tal y como (creo) se hace en Inglaterra. Y ya que hablo de Inglaterra, tal vez deberíamos preguntarnos en este santo país porqué los partidos de alto riesgo de la Premier (sin ir más lejos, el Liverpool - Manchester del sábado) se disputan por la mañana. ¿Tal vez porque a estos personajes no les da tiempo a entrar a los estadios alcoholizados? No se, no se ... Tendré que estudiarlo.

Pero a los otros personajes (los directivos) había que imponerles una sanción ejemplar para que se diesen cuenta de una vez que sus jueguecitos de críos de dos años pueden tener consecuencias muy serias. Demasiado serias.

¿Cuál es la planificación deportiva del Madrid?

Resulta que fichan en verano a Emerson y Diarra porque se necesitan hombres veteranos y con experiencia para el centro del campo porque hay que ganar títulos de inmediato. Resulta que, en el mercado de invierno, se ficha a Gago con apenas 20 años porque es el mediocentro del futuro. Y resulta que, según el diario Marca, el gran objetivo para el próximo año es Cesc Fábregas, que se convertirá en el pilar del equipo del futuro. ¿Alguien me lo explica?

Mañana, Victor Hegelman

Si nada lo impide, mañana publicaré la particular visión de Victor Hegelman sobre el derby del pasado sábado y otras cuestiones que lo rodean. Otra vez, y aunque sea reiterativo, Hegelman en estado puro. Yo no dejaría de leerlo.

lunes, 19 de febrero de 2007

Son mejores que nosotros

Era hora de dar un golpe encima de la mesa y el golpe nos lo dieron a nosotros. El Sevilla nos superó en todas las facetas del juego: física, táctica, técnica, juego de equipo, calidad individual, concentración ... Total, 3 – 1 y otra oportunidad perdida para engancharnos a los de arriba que parece mentira las facilidades que están dando este año.

Se le puede echar la culpa al planteamiento de Aguirre: cambiar el esquema por enésima vez, poner al famoso trivote - Costinha, Luccin, Maniche – y renunciar ya definitivamente a las bandas no parece muy lógico ante un equipo con unas alas poderosísimas. Pero yo creo que, con cualquier esquema, el resultado hubiese sido el mismo o muy parecido.

El caso es que con una alineación inicial diseñada, en teoría, para contener y tener la pelota en medio campo, a los veinte minutos ya perdíamos por dos a cero. No quisiera yo cargar de forma injusta contra Leo Franco pero, fallos de la defensa aparte, creo que el arquero argentino no está bien desde que volvió tras su lesión. No se si es falta de confianza, falta de portería o qué pero no es, ni de lejos, el portero de principios de temporada. A partir de ahí se intentó todo, se cambió el esquema en el descanso y se dispuso de numerosas ocasiones, incluso se tiró a puerta más que el Sevilla.

Pero si son mejores que nosotros y, encima, no materializamos las ocasiones que tenemos (¿porqué no me hacen caso y fichan a Huntelaar?), pues poco se puede hacer.

Y así fue transcurriendo el partido: llegó su tercer gol en otro fallo clamoroso de la defensa y maquillamos el resultado con un penalti inventado por el Kun que falló Torres, cuarto consecutivo errado esta temporada, y remachó Pablo. Y así se llegó al final. Y si nos metieron más fue porque el árbitro, para variar, se empeñó en ser el protagonista del encuentro y, en una decisión extrañísima, se le ocurrió expulsar a Martí por una entrada a Agüero que, en modo alguno, era para dejar a un equipo con diez jugadores.

Lo peor de todo esto es que uno se plantea ¿porqué ha llegado a ser el Sevilla mejor que nosotros? ¿Tiene más seguidores? NO. ¿Tiene más socios? No tengo el dato exacto pero me sospecho que deben andar por las misma cifras. ¿Tiene más pinchazos en el PPV? NO. ¿Tiene, en consecuencia, mayores ingresos por televisión? Pues no debería.

¿Qué es lo que falla entonces? Pues falla lo de siempre, falla quien gestiona esos ingresos y quien dirige esto. Porque si no, no se entiende esta historia. ¿Porqué otros equipos - Sevilla y Valencia, básicamente - llevan muchos años obteniendo mucho mejores resultados con similares, o inferiores, ingresos? Esa es la pregunta del millón. Y yo se la respuesta pero prefiero no pensar mucho en ella.

viernes, 16 de febrero de 2007

Es hora de dar un golpe encima de la mesa

Tal vez alguien me llame iluso por este planteamiento pero creo de que, en esta Liga de mediocres, es hora de que el Atleti de un golpe encima de la mesa y gane sus dos próximos partidos, ante el Sevilla en el Sánchez Pizjuán y ante el Madrid en el Calderón.

¿Difícil? Por supuesto. ¿Imposible? Nada de eso. Ni el Sevilla (durante este año 2.007 recién empezado) ni el Real Madrid (a lo largo de toda la temporada) han jugado bien ni han obtenido grandes resultados. Por lo tanto, no creo que sea misión imposible ganar ambos partidos.

No soy de los que creen que la Liga se acaba en estos 3 o 4 próximos partidos ni que el Atleti se juegue toda la temporada en ellos: aún suponiendo que se perdiesen todos, todavía queda mucha Liga y ante rivales, en teoría, más asequibles. Además, los de arriba tampoco están para tirar cohetes y hay muchos duelos directos pendientes como para epnsar que se va a perder toda opción de estar en Europa la próxima temporada.

Pero estas dos victorias serían importante no sólo porque nos situaría muy arriba en la clasificación sino por la importante dosis de moral que daría al equipo. El primer acto, el próximo domingo.

P.D.: ¿A alguien le interesa desestabilizar al Atleti en vísperas de estos compromisos? ¿No es sospechoso que empiecen a aparecer, precisamente ahora, noticias en prensa sobre el futuro de Torres y el Kun?