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sábado, 28 de agosto de 2010

Hemos vuelto

Debo decir (y está así escrito en mi Twitter @atleticodesenc) que se me llevaron los demonios cuando vi que, en la formación titular, estaba Perea de central y Domínguez como lateral izquierdo. El canterano, porque creo que pierde mucho en banda y el colombiano porque, a pesar de los pesares, sigo creyendo que comete errores demasido flagrantes como para ser titular en el Atlético.

Pero la apuesta de Quique salió bien y el Atlético tiene ya su primera Supercopa de Europa. Quien nos iba a decir, hace ocho meses, que el Atlético conseguiría en este 2.010 dos títulos europeos.

El planteamiento de Quique fue excelente, maniató totalmente al equipo que había dominado Europa el pasado año, hasta el punto de que, salvo el panalty, no recuerdo ni un solo tiro a puerta más del Inter de Milán. Y, poco a poco, fuimos ganando terreno, haciéndonos con el dominio del balón y llegando al área Julio César para acabar marcando esos dos goles (Reyes y el Kun) que hacen que el nombre del Atlético se siga haciendo fuerte en Europa.

Y no quisiera pasar por alto, una vez más, lo de David de Gea. Como digo, el Inter apenas le inquietó. Pero, en el minuto 90, un penalty, tal vez absurdo, de Raúl García, hizo que temiésemos por la tranquilidad que nos había dado nuestra renta. Pero, al zapatazo de Diego Milito, de Gea respondió de manera soberbia, cortando de raíz cualquier asomo de ilusión del Inter.

Atléticos del mundo, va por ustedes.

domingo, 18 de julio de 2010

Diego Forlán, mejor jugador del Mundial

En el Mundial que terminó el domingo pasado, Diego Forlán fue nombrado mejor jugador. El uruguayo ha hecho un mundial excelente: ha marcado 5 goles, se ha echado su selección a la espalda y ha llevado al cuarto puesto a una Uruguay que llevaba décadas sin alcanzar un resultado relevante en un Mundial. Incluso, ha sacado todas los corners y faltas cerca del área de su equipo. Por cierto, a pesar de que ver a un delantero centro sacando un corner es algo que me supera, creo que Quique Flores debería tomar nota de cómo los saca Forlán.

Cierto es que creo que el galardón de mejor jugador del Mundial es algo exagerado; que ha estado entre los tres o cinco mejores, sin duda pero, de ahí a ser el mejor hay una distancia.

Pero esto debe servir para una parte de la afición se de cuenta del jugador que tenemos: un jugador al que esta temporada se he criticado, silbado e insultado. Desde este blog, siempre se le ha defendido, contra viento y marea. Y los resultados aquí están. Y venderle ahora, como apuntan algunos que habría que hacer, sería un grave error. Otro más, caso de producirse.

miércoles, 19 de diciembre de 2007

La revolución che


Revueltas bajan las aguas por Valencia, muy revueltas. Después de que se cesase al secretario técnico (Amedeo Carboni) este verano, al entrenador (Quique Flores) hace unas semanas y cuando las voces ya comenzaban a volverse hacia el palco y su inquilino, comienzan a "caer" jugadores: Koeman comunicó ayer a David Albelda y a Santi Cañizares que no contaba con ellos hasta final de temporada, si bien en la rueda de prensa fue algo más esquivo y sólo habló de que no estaban convocados para los dos partidos a disputar por el Valencia antes del parón navideño. Y dicen que el próximo puede ser Miguel Ángel Angulo.

Es evidente que una decisión de este tipo (no olvidemos que son dos de los capitanes del equipo) no ha sido tomada de forma unilateral por el entrenador. O bien ha sido una decisión del presidente o bien ha sido una propuesta del entrenador avalada por el presidente. Y uno, que es muy ingenuo, piensa que la decisión no ha sido tomada (o no sólo) por motivos deportivos.

Si nos ceñimos al plano deportivo, Cañizares había sido "el elegido" por Koeman en su disputa con el alemán Hildebrand y, de hecho, el alemán había quedado fuera de la convocatoria en varios partidos. Y en lo que se refiere a Albelda, dentro de una temporada nefasta del Valencia, no estaba siendo de los peores.

Por lo tanto, los motivos hemos de buscarlos en causas disciplinarias o de deseos de renovación de una plantilla que cierto es que daba algunos signos de agotamiento en puestos claves. No conozco la realidad del vestuario del Valencia pero me resulta francamente sorprendente que, durante el pasado Mundial de Alemania, Cañizares fuese (junto con Raúl y Michel Salgado) uno de los "acusados" de crear mal ambiente por no ser titular y que ahora ocurra ésto, máxime cuando siempre se ha hablado de que el portero tenía mucho poder en el vestuario del Valencia y que los entrenadores no se atrevían a dejarlo en el banquillo. Y de esto podría hablar mucho Andrés Palop.

Y si lo que se desea es renovar el equipo, pues puede que haya mejores formas de hacerlo, formas menos drásticas. Porque puede que fuese necesario hacer esta revolución; de hecho, estoy casi seguro. Pero, ¿es éste el momento y la forma? ¿Cómo deben sentirse el resto de jugadores del Valencia? ¿Es el ambiente el más adecuado para afrontar lo que queda de temporada? Aunque también es cierto que puede que la temporada se de ya por perdida y que de lo que se trate sea de poner cuanto antes los cimientos de la siguiente.

En definitiva, una situación muy complicada y otra muestra más de ese "espíritu fallero" que tan bien conocen en Valencia y que tan bien definiera en su día Elías Israel. Y es que, a veces, "lo mejor es enemigo de lo bueno".

Y, ya para acabar, tres preguntas o reflexiones:

1. Luis debería empezar a buscar desde ya un sustituto para David Albelda cara a la Eurocopa: Xavi Alonso, Marcos Senna, Raúl García ...
2. ¿Sería Albelda un buen fichaje para el Atleti cara al próximo curso?
3. Uniendo las dos anteriores y dado que tiene cerradas las puertas del mercado español para esta temporada, me da que David Albelda, que querrá jugar la Eurocopa, va a acabar en el extranjero más pronto que tarde.

viernes, 14 de diciembre de 2007

Sobre el nivel de exigencia de las aficiones

La llegada de Koeman a Valencia parece no haber solucionado los muchos problemas que aquejan al equipo che. Llegó hace un mes para sustituir a un Quique Flores que, en mi opinión, había hecho dos temporadas en el Valencia muy acordes con el nivel del equipo: lo había clasificado los dos años para Liga de Campeones y había sido el equipo español que más lejos había llegado en esta competición el año pasado. Pero no era suficiente.

Y yo me pregunto: ¿cuáles son las aspiraciones de la afición del Valencia? En las últimas 9 temporadas han ganado una Copa del Rey (en 1.999 con Ranieri en el banquillo), han llegado a dos finales de Copa de Europa (en 2.000 y 2.001) con Cúper como entrenador y ganado dos Ligas (2.002 y 2.004) y una Copa de la UEFA (2.004), con Rafa Benítez como técnico. Pero nada parece ser suficiente para el aficionado che. Del “Cúper, vete ya” al “Quique, vete ya” pasando por el “Benítez, vete ya”. Y no tardará mucho en escucharse aquello de “Koeman, vete ya”. Todo ello sin contar con que, en una época de teórica bonanza deportiva han pasado ya cuatro presidentes: Paco Roig, Pedro Cortés, Jaime Ortí y Bautista Soler. Y García Pitarch, Carboni, Miguel Ángel Ruiz y alguno más que no recuerdo como secretarios técnicos.

En contra de la opinión mayoritaria, siempre he defendido que la afición del Atleti no es “la mejor del mundo” Puede ser la más fiel, de eso hay pocas dudas, pero es la peor. Una afición que no es crítica con su equipo no es una buena afición. En este sentido, creo que deberíamos mirarnos un poco en la afición del Valencia y aprender, no de su excesivo grado de dureza en la crítica, sino de la crítica en sí. Mucho mejor nos iría.

lunes, 29 de octubre de 2007

Nervión, punto de (des)encuentro

Se enfrentaban ayer por la noche, en el partido que cerraba la 9ª jornada de Liga, Sevilla y Valencia en el Sánchez Pizjuán. Y lo hacían en un encuentro marcado por ciertos condicionantes que iban más allá de lo estrictamente deportivo y que se personalizaban en los ocupantes de los dos banquillos: el sevillista, ocupado ya por Manolo Jiménez, tras la marcha de Juande Ramos, y el valencianista, ocupado, por última vez, por Quique Flores.

En Sevilla, las aguas bajaban revueltas hace meses y ni siquiera los títulos habían logrado suavizar las relaciones (posiblemente, las hayan enrarecido más) entre el presidente (del Nido), el director deportivo (Monchi) y el entrenador (Juande Ramos). La no renovación del contrato de Juande con el Sevilla, los desencuentros públicos entre presidente y entrenador y los numerosos rumores de extraordinarias ofertas (Tottenham a principio de temporada, Chelsea tras el cese de Mourinho, incluso, la selección nacional) hacían prever que la vinculación de Juande con el Sevilla tenía fecha de caducidad: junio de 2.008. Pero, como cabía sospechar, la derrota del Tottenham ante el Getafe en UEFA precipitó los acontecimientos y Juande marcha camino de White Hart Lane. Y yo me pregunto: dado que la decisión parecía tomada, ¿no hubiese sido más oportuno hacerlo antes de comenzar la temporada?

En Valencia, también había numerosos problemas y el cese de Quique parecía cuestión de semanas. Quique parecía enfrentado con la directiva: su "guerra" con Carboni dejó al italiano "muerto" pero al técnico "herido de muerte". Parecía enfrentado con los jugadores: numerosos pesos pesados del vestuario reclamaban más diálogo. Parecía enfrentada con la afición que le exigía ganar, golear y jugar bien; algo, por otra parte, muy propio de la afición del Valencia (algún día escribiré un post sobre esto). Y parecía enfrentado consigo mismo: como decía Ángel Torres, "nunca se reía y parecía siempre enfrentado con el mundo".

En Sevilla, ayer, terminó una historia, la de Quique en el Valencia, y comenzó otra, la de Manolo Jiménez en el Sevilla. Nervión, punto de (des)encuentro.