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martes, 12 de agosto de 2008

El gas ruso salvó al gran equipo del Tercer Reich: El Schalke ganó 6 ligas del 34 al 42, pero casi desaparece en 2006


Disputa mañana el Atlético el partido de ida de la previa de la Champions frente al Schalke 04. Mañana hablaremos del partido en sí, de las bajas alemanas, de sus puntos fuertes y de nuestras posibilidades. Pero hoy traigo a este blog un reportaje que he encontrado sobre la historia del equipo alemán. Tal vez a mucha gente esto le resulte un ladrillo pero a uno le gusta conocer y leer este tipo de cosas. Al igual que hice con el Bolton hace unos meses, aquí está un breve resumen de la historia del Schalke.
El Schalke 04, como el Atlético, está en plena recuperación de su identidad. Fundado en 1904 como Westfalia Schalke por un grupo de estudiantes, pronto las características socioindustriales de su ciudad, Gelsenkirchen, marcaron el devenir del club. Esta urbe era a principios del siglo pasado el mayor centro minero, en lo que a carbón se refiere, de toda Europa. Enclavada en la cuenca del Río Ruhr, las minas habían hecho que Gelsenkirchen pasara de apenas 6.000 habitantes en 1840 a casi 140.000 comenzado el siglo XX.
La inmigración, mucha de ella polaca, llegó a la ciudad para trabajar en las minas y, también, para jugar al fútbol. En un par de décadas el Schalke 04, conocido así a partir de su refundación en 1924, se convirtió en el símbolo de la ciudad más importante de Alemania en términos energéticos.
Durante el III Reich, Gelsenkirchen tomó un papel protagonista como centro del desarrollo industrial y energético y tanto la ciudad como su equipo fueron tomados como los modelos de la Nueva Alemania. De hecho, los mayores triunfos del equipo blanquiazul tuvieron lugar durante el periodo comprendido entre la ascensión de Hitler al poder (1933) y su caída (1945). En esos años, el Schalke sólo perdió seis partidos de 189 disputados.
Die Knappen (los Mineros) consiguieron seis de sus siete ligas en esos años de esplendor y de régimen. Fue la época del gran Ernst Kuzorra, el mejor jugador en la historia del club, quien junto a su cuñado Fritz Szepan llevaron al Schalke a coronarse como el equipo más poderoso de Alemania.
La dura caída. Durante la Segunda Guerra Mundial, dada su importancia de abastecimiento energético para las tropas, Gelsenkirchen fue duramente bombardeada. El declive alemán coincidió con el derrumbe del Schalke. El equipo estaba ligado a una industria que había sido casi totalmente aniquilada por el conflicto. De hecho, sólo un título más de Liga adorna sus vitrinas. El conseguido en 1958. Ni siquiera con el nacimiento de la República Federal Alemana y la Bundesliga, el Schalke pudo levantar cabeza. La ciudad trabajaba para abandonar su pasado minero e integrarse en la nueva industria. En 1971 varios jugadores del equipo fueron sancionados por dejarse ganar un partido contra el Arminia, sólo por dinero. Al año siguiente el equipo ganó la Copa, pero empezó a convertirse en un asiduo de la Segunda División.
En los 90 llegó el cambio. La reconversión industrial empezó a afianzarse y las minas desaparecieron. Además, se produjo el milagro de 1997. El Schalke se coronó campeón de la UEFA en Milán ganando al Inter en los penaltis. En el equipo dirigido por Huub Stevens brillaban Thon, Wilmots, Nemec, Buskens, Lehmann... Sin embargo, el equipo comenzó a acumular deudas y la situación llegó a ser crítica casi una década después. 120 millones de deuda tenían la culpa, con el Mundial de Alemania en el horizonte.

Sin embargo, la salvación llegó de donde menos lo esperaban los aficionados mineros. Recién derrotado en la lucha por la cancillería en 2006, Gerhard Schroeder, hincha del Borussia Dortmund, enemigo a ultranza del Schalke, comenzó a trabajar de asesor para Gazprom, la primera empresa rusa y uno de los mayores extractores de gas natural del mundo. El borusser Schroeder colaboró para salvar al Schalke al recomendar un acuerdo que cifra el patrocinio del gigante ruso en 125 millones hasta 2011.

Gazprom explicó su hermanamiento con el equipo alemán por ser éste un modelo de la laboriosidad industrial alemana. El club se apresuró a significar que respondería con trabajo de cantera y no derrochando en el mercado. La administración del dinero ha sido la base de la nueva prosperidad de este equipo, que si bien sigue sin ganar la Liga (en 2001 la perdieron en el último minuto y en 2007 a falta de una jornada), sí es asiduo en la fase de grupos de la Champions. Algo que el Atlético debe ahora evitar.
Seña de identidad. El dinero ha llegado a Gelsenkirchen y la última mina de carbón cerró en 2000. Ahora la ciudad tiene la mayor planta de energía solar del país, pero eso no ha borrado la identidad del Schalke. "Si hay un minero en Alemania, es del Schalke", afirma Rolf Rojeh, presidente desde hace 30 años de la asociación de peñas del club, una entidad que agrupa a 74.000 seguidores.
Fuente: www.as.com

miércoles, 13 de febrero de 2008

La leyenda del Bolton sigue viva en un supermercado

Juega mañana el Atlético frente al Bolton y, curioseando por la prensa deportiva, he encontrado es curioso artículo sobre este equipo inglés que fue uno de los doce fundadores de la Liga inglesa, allá por 1.888. Curiosamente, entre aquel grupo de pioneros, no estaban ni Arsenal, ni Manchester, ni Liverpool ...


El Atlético se enfrentará mañana a un pedazo importante de la historia del fútbol inglés. La leyenda del Bolton sigue vive en un supermercado, el ASDA Superstore, el centro comercial que se levanta donde antes estaba el Burnden Park, mítico estadio del club inglés. En este supermercado se puede ver un friso de fotografías históricas del Bolton Wanderers, uno de los 12 clubes fundadores y participantes en la primera edición de la liga inglesa (Accrington, Aston Villa, Blackburn Rovers, Bolton Wanderers, Burnley, Derby County, Everton, Notts County, Preston North End, Stoke, West Bromwich Albion y Wolverhampton Wanderers), allá por 1888, catorce años después del nacimiento de los Trotters, sobrenombre con el que se conoce al equipo.
Sin embargo, los primeros éxitos del Bolton no llegaron hasta la década de los 20. Fue en su tercer intento en la final de la FA Cup cuando consiguió su primer título. En 1923 vencía por 2-0 al West Ham y el trotter David Sack hacía historia al convertirse en el primer jugador en marcar en Wembley. Fue el primero de los cuatro triunfos que tiene este equipo en la competición de fútbol más antigua del mundo. En 1926 le ganó al City, en 1929 al Portsmouth y tuvieron que pasar casi 30 años, hasta 1958, para alcanzar su último gran éxito cuando Nat Lofthouse, el mejor jugador de la historia del Bolton, le marcó dos goles al United en la final.

Entre medias el Bolton sufrió algunos golpes que también caracterizan su historia. El primero y más dramático tiene que ver con su campo, Burnden Park. La gente recuerda con especial cariño el que fue durante 102 años la casa de los trotters, pero también la sombra de la tragedia. El 9 de marzo de 1946, justo antes del comienzo del Bolton-Stoke de la sexta ronda de la FA Cup, morían asfixiados 33 aficionados al ser sepultados por una avalancha de gente que había caído desde la grada superior. Aquel día las autoridades no previeron el efecto Stanley Mathews. La gente se agolpó para ver al mítico jugador y el aforo sobrepasó con creces las 60.000 personas.

El desastre de Burnden Park hizo que las autoridades cambiaran las normas de seguridad en los estadios por primera vez. No fue la primera vez que Mathews aparecía en un episodio negativo en la historia del Bolton. En 1953, el Bolton sucumbía en la final de la Copa ante el Blackpool tras ir ganando por 1-3. Sin embargo, "la técnica de Mathews y los goles de Mortensen hicieron que hincáramos la rodilla por 4-3", recuerdan con pesar los aficionados más viejos. El Bolton fue divagando por el fútbol inglés hasta la temporada 86-87, la más negra de su historia. Cuando tocó fondo y bajó a la Cuarta División.

Fue un equipo ascensor hasta que en 1999, Sam Allardyce se hizo cargo del equipo. Cuatro años antes, el Bolton abandonó su legendario campo, como queriendo enterrar el pasado trágico. Dejó Burnden Park y se trasladó a un estadio a las afueras que tomó el nombre del patrocinador. Burnden se convirtió en un gran supermercado en el que se conservan gigantescas fotografías de la historia del club, algunas de las que se reproducen en estas páginas. Estremecen ver las imágenes de 1946 con la tragedia del estadio del Bolton.

Con Allardyce y el Reebok Stadium, el Bolton ha vivido una segunda época dorada. Desde entonces han ido pasando grandes figuras como Djorkaeff, Ferdinand, Fernando Hierro, Iván Campo, Okocha De la mano de Allardyce el equipo llegó a debutar en 2005 en competición europea. Ahora el Atlético se cruza en su camino, lo que será también una cita histórica para el Bolton, pura esencia del fútbol inglés. En esta ciudad nadie quiere perderse el partido ante el Atlético, quien en Inglaterra también goza de un gran cartel y es considerado como uno de los históricos del fútbol español.

Goslin: un mito que murió en la Segunda Guerra Mundial

Una de las primeras leyendas del Bolton es Harry Goslin (1909-1943). Este defensa era el capitán de los trotters en 1939. Había llegado en 1930 del Boots Athletic y debutó con una derrota por 7-2 ante el Liverpool. Es considerado como uno de los mejores defensas de la historia del fútbol inglés con 306 partidos y 23 goles. Y se le sitúa como ejemplo de patriotismo. En 1939 comunicó a sus hinchas que él y catorce de sus compañeros habían decidido alistarse en las fuerzas armadas para servir en la Segunda Guerra Mundial. Los quince fueron reclutados por el 53 regimiento de artillería de Bolton. Goslin rápidamente ascendió a sargento. Su división participó en las más crudas batallas del conflicto: Dunkerque, El Alamein y la conquista de Italia. Fue allí, en el país transalpino, donde perdió la vida el 18 de diciembre de 1943. Hoy Goslin es recordado con su nombre grabado en el monumento a los soldados caídos de Bolton en las dos Guerras Mundiales en Nelson Square, en el centro de la ciudad. Burnden Park fue utilizado durante la Segunda Guerra como almacén de abastecimiento, por eso en 1946 presentaba defectos que también colaboraron a la tragedia que se vivió en este estadio.

Fuente: ww.as.com

Hace dos años escribí sobre: Sufriendo, sufriendo...