La historia volvió a repetirse con España. Pero esta vez, afortunadamente, para bien. España había llegado a dos semifinales de Eurocopa a lo largo de su historia. Y las dos las había ganado: en el 64 frente a Hungría y en el 84 frente a Dinamarca.
Ayer era tercera. Y España no falló. Un contundente 3 a 0 a Rusia y a nuestra tercera final, esta vez, ante Alemania. En las anteriores, ganamos una (ante la URSS en el 64 en España) y perdimos la otra (ante Francia en el 84 en París). Toca desempatar (el número de finales ganadas y perdidas) y toca ganar (esta final).
Los alemanes serán un rival duro, de eso no cabe duda. Pero, visto lo visto en esta Eurocopa y, sobre todo, en el segundo tiempo de ayer, España no debe tener miedo de nadie. Aquellos que hemos venido defendiendo siempre que el único estilo posible de España eran los jugones vimos ayer la plasmación perfecta de ese estilo de juego en el mejor escenario posible, las semifinales de un campeonato de Europa de selecciones.
En una selección con tan poca contundencia defensiva, resultaba claro que había que apostar por nuestra mayor fortaleza: toque, toque y toque. Los Silva, Xavi, Iniesta y Cesc tocaron , tocaron y tocaron ayer hasta que los huecos fueron apareciendo y los rusos quedaron desbordados. Por no tener los rusos, no tuvieron ni al genio de Arshavin: no apareción en todo el partido.
Y en la final, pues a seguir igual, a no renunciar a nuestros principios ni a nuestro estilo. Con él hemos llegado hasta aquí y con él debemos de seguir. Es una lástima la ausencia por lesión de Villa (además de una crueldad para un futbolista) pero España tiene alternativas y variantes: Güiza como acompañante de Torres y mantener el esquema, Xavi Alonso como acompañante de Senna y Xavi de enganche, Cazorla de interior derecho y Xavi e Iniesta por detrás de Fernando Torres, Cesc de titular acompañando a Xavi en el enganche ... y alguna más que seguro se me escapa.
Pero, si yo fuera Alemania, tendría pocas confianzas con España. Más bien, ninguna.
viernes, 27 de junio de 2008
Fútbol de alta escuela
Publicado por
Vicente Soto L
a las
11:15
3
comentarios
Etiquetas: Alemania, Arshavin, Cazorla, Cesc, David Silva, David Villa, Eurocopa 2008, Fernando Torres, Güiza, Iniesta, Marcos Senna, Rusia, Selección española, Xavi, Xavi Alonso
viernes, 19 de octubre de 2007
¿Será que siempre deben jugar los mejores?
Pasadas estas dos semanas dedicadas a las selecciones nacionales, vuelve nuevamente la vorágine de la Liga, las competiciones europeas y, en consecuencia, los partidos cada tres o cuatro días. Y no quisiera que pasara más tiempo antes de dejar por escrito una reflexión que me he venido haciendo a lo largo de estos días.
Creo que era Johan Cruyff quien decía aquello de que “los millones tenían que estar en el campo y no en el banco”, en referencia a que de nada valía una buena gestión económica de un club de fútbol si esto no se traducía en fichar buenos jugadores. Pues, al hilo de esto, digo yo que “los millones tiene que estar en el campo y no en el banquillo”. Y estos días, como digo, he ido reflexionando sobre una serie de detalles.
Primera curiosidad: Cuando nos hemos pasado meses y años debatiendo acerca de lo imprescindible que era tener un buen pivote defensivo (o, incluso, dos) en el fútbol moderno, resulta que, ante la baja de Touré, el Barcelona coloca a Iniesta en esa posición y no sólo no se resiente el juego del equipo, sino que el manchego (por mucho que quieran en Barcelona asimilarlo) recupera balones, distribuye juego y se convierte en uno de los destacados de los partidos del Barça.
Segunda curiosidad: Cuando nos hemos pasado meses relegando a la suplencia (o a la no convocatoria) de la selección española a jugadores como el propio Iniesta o Cesc Fábregas para jugar con Xavi como único “volante conductor”, resulta que el día que ponemos a los tres a la vez sobre el terreno de juego, la selección cuaja el mejor partido que se le recuerda en tiempo o, al menos, la mejor primera parte.
Tercera curiosidad: Cuando lleva varios meses en el ostracismo y no “sirve” ni para el Villareal ni para el Atlético de Madrid, resulta que Riquelme, en dos partidos con la selección argentina, marca dos golazos y da una asistencia magistral.
¿Será que los mejores tiene que jugar siempre?
Publicado por
Vicente Soto L
a las
8:25
1 comentarios
Etiquetas: Cesc, Cruyff, Iniesta, reflexiones, Riquelme
lunes, 10 de septiembre de 2007
Así no llegaremos nunca a nada
Una de las razones por las cuales creía yo en su momento que Luis Aragonés debía ser seleccionador nacional de fútbol es porque pensaba que una de las cosas que le faltaban a nuestro equipo nacional era ambición, era espíritu de campeón, era ese plus de competitividad que te lleva a ganar partidos aunque seas técnicamente inferior al rival. Y creía que el Sabio de Hortaleza podia darle ese espíritu. Pero se ve que me he equivocado. Porque, o bien no lo tiene, o bien no lo ha sabido transmitir.
Jugábamos el pasado sábado ante Islandia en el primer partido de lo que dimos en llamar "condición necesaria pero no suficiente" para estar en la Eurocopa. Tras la rigurosísima expulsión (por llamarla de alguna forma) de Xavi Alonso y el cambio de Albelda por Pernía, la selección fue un absoluto desastre defensivo, sobre todo, en el primer tiempo. Fruto de este desconcierto llegó el gol de los islandeses, un gol que no fuimos capaces de equilibrar hasta el minuto 84 (ota vez, Iniesta).
Pues bien, cuando la victoria en Islandia debería ser obligatoria para una selección como la española tanto por tradición y calidad como por apuros clasificatorios, en lugar de correr a por la pelota para ganar tiempo y sacar de centro cuanto antes, nos dedicamos a abrazarnos y a celebrar el gol. ¿Qué significa esto? ¿Que dábamos por bueno el empate ante Islandia? Mucho me temo que la respuesta es afirmativa. Y mucho me temo que eso siginifica que no tenemos mentalidad de ganadores. Y así nos va.
Lo único positivo de la noche del sábado fue que la sorprendente derrota de Irlanda en Letonia hizo que no fuera imprescindible nuestro triunfo. Pero esto, a mi, no me vale como excusa.
Publicado por
Vicente Soto L
a las
9:22
2
comentarios
Etiquetas: Iniesta, mentalidad, Selección española
jueves, 8 de febrero de 2007
And the Oscar goes to ... Andrés Iniesta
Iniesta se doctoró ayer en el "Teatro de los Sueños": desde su (casi) eterno papel de secundario marcó en Old Trafford un gol que está al alcance de muy pocos. Hasta no mucho, el manchego (aunque muchos quieran hacerle catalán) era un futbolista discutido por casi todos. Le costó sangre, sudor y lágrimas hacerse con minutos en el Barcelona hasta el punto de plantearse en más de una ocasión su marcha (ay! si se hubiese decidido y hubiese venido al Atleti). Pero, poco a poco, ha ido creciendo y, como decía el sábado Valdano, " es de los pocos jugadores capaces de encontrar un hueco donde no lo hay".
Ya asentado en la titularidad en el Barcelona, sigue luchando contra su estigma de no ser más que un secundario, pero esta vez en la Selección. Y ayer se reivindicó, ayer demostró que tiene cualidades para ser bastante más que un secundario, para ganar el Oscar al mejor actor principal.
Su gol certificó una victoria de la Selección que nos debe dar moral, nos debe demostrar que podemos y debemos ganar a Dinamarca el próximo 24 de marzo pero que, en modo alguno, debe hacernos creer nada: uno todavía recuerda el año 81 cuando, tras la impresionante victoria de los nuestros en Wembley, fuimos destrozados (0- 3) por Hungría en Valencia. Esperemos que no se repita.
Publicado por
Vicente Soto L
a las
9:48
1 comentarios
Etiquetas: Iniesta, Old Trafford, Valdano

