lunes, 10 de marzo de 2008

Como el anuncio del Banco Santander

Últimamente, los partidos del Atlético se dividen en tres: aquellos en los que salimos a por el partido desde el minuto 1 y, vaya mejor o peor el resultado, seguimos yendo a por él (estos son los menos), aquellos en los salimos "a ver qué pasa" ( y solemos perder) y aquellos en los que salimos a por el partido, marcamos y pronto y nos metemos todos atrás y acabamos perdiendo.

Pues bien, el partido del sábado ante el Zaragoza fue de los últimos. Y ya van unos cuantos esta temporada y, desgraciadamente, no creo que sea el último que nos toque ver. El Zaragoza, un equipo muy tocado anímicamente, con cuatro entrenadores diferentes este año y al borde del descenso. Con jugadores para estar mucho más arriba pero sabemos de sobra lo que ocurre cuando un equipo diseñado para estar arriba se mete en los puestos de abajo: que le cuesta horrores salir, si es que sale.

Pues salió el Atlético a por el partido y se adelantó con un gran gol de Simao. Y donde cualquier equipo grande hubiera seguido yéndose arriba a marcar el segundo, el tercero, el cuarto y el quinto ... hete aquí que el Atlético decidió meterse atrás como si un equipo pequeño se tratase. Como dice el anuncio, si algo sorprendente ocurre una vez, es casualidad; si se repite varias veces, es costumbre. Y eso es lo que pasa en este equipo: que el meterse atrás es una costumbre, que acabar perdiendo es también una costumbre y que, desgraciadamente, la mayor costumbre de todas es actuar cual equipo pequeño.

Y, claro, un equipo "hundido" y "a huevo" para haberlo sentenciado, nos remontó el partido. Y cuando quisimos volver a por el partido ya fue tarde.

Y dice Aguirre que él no ordena que el equipo se meta atrás. Y si no ordena que se meta atrás y tan mal le parece, ¿porqué no ordena que el equipo se vaya para arriba? Con Aguirre no nos debe cegar la pasión. Muchos dicen que Aguirre no es entrenador para el Atlético. Y, efectivamente, Aguirre no es entrenador para el equipo que debería tener un Club de la categoría del Atlético. Pero, mal que me pese, en un equipo en el cual se celebrará como un gran logro quedar cuartos, Aguirre no desentona. Es lo que tenemos. Es lo que nos han traído los prescritos delincuentes. Es lo que tiene tener una afición con las tragaderas de la nuestra.

Ignacio Camacho: Y ya que hablo de Aguirre me pregunto porqué no hizo jugar a Diego Camacho ni un sólo minuto. Cierto es que acaba de salir de una lesión, que ha jugado muy poco esta temporada y que va a seguir un plan específico de preparación. Pero, tras su más que aceptable debut frente al Barça, ¿no era Zaragoza un buen lugar para que el chico hubiera seguido cogiendo confianza?

Los árbitros: Una vez establecido que la culpa de los males que aquejan a nuestro club están en su interior y, sobre todo, en sus gestores, no puea callarme ante el expolio a que están sometiendo los árbitros a nuestro equipo con la total complacencia (por omisión) de nuestros dirigentes, en una nueva muestra de lo que les importa el Club que (mal)dirigen: nada. Agüero lleva un año y medio jugando condicionado. Es increíble que un futbolista de su nivel reciba más faltas en contra que a favor. Cierto que metió un gol con la mano y que es un hecho reprobable pero, ¿acaso no lo metió Messi? ¿Y pasó algo?

Hartos de lo que ocurre en el terreno de juego y hartos, supongo, de la "callada por respuesta" de la directiva, Maxi, Forlán y Agüero "saltaron" el sábado pasado en La Romareda. Mucho me temo que sólo servirá para poner peor las cosas.

5 comentarios:

fernando dijo...

Los partidos se repiten y repiten. son calcos una y otra vez desde hace varios años. Uno se cansa de ver un equipo sin alma ni juego ni nada de nada. Un abrazo.

Billie dijo...

A este equipo le faltan agallas para competir, no tienen orgullo y eso viene desde el palco, el banquillo y la grada... a este equipo se le consiente todo y así va. El Zaragoza ganó, no por fútbol, sino por lo mucho que se jugaba.

Juan José Mateo Socorro dijo...

Os pasa muchísimas veces que os adelántais y que, por activa o por pasiva, os remontan. Es tropezar mil veces con la misma piedra.

Saludos

J. Urrutia dijo...

No hay que desesperar, todo es posible aún. Yo creo que estái en línea con el verdadero objetivo, que es la Champions. Mirar más allá es perder la perspectiva. A veces no se qué es lo que la afición del Atlético quiere. Las cosas se consiguen poco a poco, sobre todo cuando se viene de muy abajo...

Tiempo al tiempo, y ánimo!!

La quinta del Buitre dijo...

La verdad es que el Atlético en la Romareda no tuvo suerte. Pero ninguna, ya sea con el árbitro o con el pobre Pablo o con un Forlan que tuvo el empate en sus botas.


Un abrazo, amigo.